Desaliña su peinado, tirando sobre el suelo cuentas de rosario: amarillas, verdes y marrones.
Alfombra para un nuevo escenario.
El invierno que avecina.
La lluvia arrastra a las raíces el néctar de su vida.
Árbol sometido al bamboleo del aire.
domingo 6 de noviembre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

3 comentarios:
Hola Ana Maria,me alegro saludarte.Es bellisimo lo que acabas de publicar.Besos inmensos de luz .
¡Gracias!
He pasado por tu perfil y me he ido a uno de tus blogs.
Lo he enlazado en una de mis páginas de Facebook, ME GUSTA QUE ME LEAN (https://www.facebook.com/pages/Me-gusta-que-me-lean/114439238619614)
Un abrazo
La lluvia implacable.
Saludos.
Publicar un comentario en la entrada